La mágica luz que envuelve el pueblo de Oia, en la isla griega de Santorini, cada noche en un abrazo resplandeciente. Con puntos de luz dispersos a diferentes alturas, como un magnífico y sereno cielo estrellado. Esa fue la inspiración de Sophie Casier para la creación de esta colección de lámparas de mesa OYA. La diseñadora optó por trabajar con cerámica en tonos que evocan las paredes encaladas y los puntos de luz. Con formas redondeadas femeninas, pero también un modelo más masculino y perpendicular.