la lámpara colgante Opium de Karman se caracteriza por una silueta distintiva y fácilmente reconocible, donde las referencias a las formas clásicas de las linternas se combinan con un lenguaje de diseño contemporáneo, otorgando a la lámpara una fuerte identidad que funciona como punto focal visual en la habitación, mientras que al mismo tiempo la luz se envuelve y se distribuye uniformemente, creando una iluminación agradable y atmosférica que resulta ideal sobre la mesa del comedor, en el salón o en habitaciones con buena altura de techo, donde la lámpara tiene espacio para lucirse, mientras que los materiales y la construcción respaldan una calidad sólida y completa que la hace utilizable tanto en hogares particulares como en interiores más profesionales.