Esta lámpara colgante, de diseño atemporal, ha sido reinterpretada con colores vibrantes y un exclusivo acabado lacado. Pierre Charrié ha creado una obra de arte que no solo ilumina, sino que también constituye un hermoso elemento decorativo. La cúpula cepillada y los finos detalles están elaborados con esmero mediante la técnica de repujado en aluminio, que consiste en un proceso de torneado manual para realzar la intensidad del color. El lacado iridiscente que adorna la lámpara es el resultado de un complejo proceso de varias etapas que requiere una cocción precisa para lograr la profundidad metálica de los colores.